BLOG DE HISTORIA 1º BACHILLERATO

Prof. Luis Pérez-Cea Soto

viernes, 16 de mayo de 2014

CONFLICTO ANTIGUA YUGOSLAVIA





Podemos estructurar la cronología del conflicto señalando las siguientes etapas:

Una primera etapa (1990) en la que los comunistas pierden la hegemonía al tiempo que las diversas nacionalidades muestran su disconformidad con el poder serbio

En la segunda etapa tuvo lugar (1991-1994)
  • Las independencias eslovena y croata, la segunda tras una guerra de dos años con Serbia.
  • El inicio de la depuración étnica en Bosnia.
  • La intervención de la ONU en el conflicto para asegurar la llegada de ayuda humanitaria y crear zonas de protección.
La tercera etapa (1994-1998) se caracterizó por :
  • El recrudecimiento del enfrentamiento y de la limpieza étnica en Bosnia
  • La intervención militar de la OTAN.
  • La independencia de Bosnia.
La cuarta etapa (1998-2001) se caracteriza por:
  • La reproducción de la limpieza étnica de Bosnia en Kosovo.
  • La intervención de nuevo de la OTAN.
  • La caída final de Milosevic arrestado y en procesado en el Tribunal de La Haya donde murió en 2006.
  • El fin de las hostilidades y el restablecimiento de relaciones así como el retorno de las poblaciones a sus territorios de origen.

Podemos considerar una quinta etapa (2006-2008) con las independencias de Montenegro y Kosovo, esta última proclamada de manera unilateral.

Han nacido seis países nuevos: Eslovenia, Croacia, Bosnia, Serbia, Montenegro y Macedonia. Un séptimo país, Kosovo, declaró unilateralmente su independencia que no ha sido reconocida por toda la comunidad internacional.

Guerra de la antigua Yugoslavia
Conflicto bélico surgido a partir de la desintegración de la antigua Yugoslavia, que tuvo lugar desde 1991 hasta 1995, en el cual los grupos étnicos serbios, croatas y musulmanes combatieron entre sí en una guerra civil localizada en la península de los Balcanes.
    Las seis repúblicas que constituían originalmente el Estado multinacional de Yugoslavia (nombre que, en español, significa país de los eslavos del sur) unidas nuevamente por Josip Broz “Tito”, tras una cruel lucha entre grupos profascistas y procomunistas durante la ocupación alemana en la II Guerra Mundial eran: Eslovenia, Croacia, Macedonia, Serbia, Bosnia-Herzegovina y Montenegro.
     La población estaba compuesta por cuatro grandes grupos: serbios (42%), croatas (24%), eslovenos (9%) y macedonios (5%); el resto eran húngaros, italianos, albaneses y otras minorías.
     De todos ellos, el 42% profesaba la fe ortodoxa (principalmente, serbios), el 32% el catolicismo (fundamentalmente, croatas y eslovenos) y el 12% la fe islámica (especialmente, parte de la población bosnia y de los habitantes de Kosovo).

    Este mosaico de pueblos y religiones se mantuvo unido diez años, después de la muerte del mariscal Tito, bajo el control de sus sucesores comunistas, que gobernaron mediante un sistema rotatorio entre los principales grupos étnicos para ejercer la presidencia federal yugoslava. No obstante, este frágil consenso se quebró tras la caída del régimen comunista en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y la disolución del Pacto de Varsovia.
 
    El primero de estos conflictos, conocido como la Guerra de los Diez Días o la Guerra de Eslovenia, se llevó a cabo oficialmente para prevenir el desmembramiento de Yugoslavia y acabó con la retirada del Ejército Popular Yugoslavo en 1991.
    Eslovenia se declara independiente el 25 de Junio de 1991, aun cuando previamente había anunciado que lo haría el día 26. La razón para tal decisión estriba en la necesidad de prevenir el previsible ataque de las fuerzas del ejército yugoslavo y de esta forma tener una cierta ventaja inicial, ya que las las autoridades del ejército yugoslavo estaban totalmente dispuestas a sofocar por la fuerza las pretensiones independentistas eslovenas.
   La Guerra de los Diez Días tuvo consecuencias importantes para todos sus participantes. Para Eslovenia, la guerra marcaba la ruptura decisiva con Yugoslavia. Era oficialmente reconocida por todos los estados miembros de la Comunidad Europea el 15 de enero de 1992 e incorporándose a las Naciones Unidas el 22 de mayo.
      El segundo, la guerra croata de independencia se desarrolla entre el año 1991 y 1995. Inicialmente, el conflicto tiene lugar entre contingentes croatas y el Ejército Popular Yugoslavo (JNA), si bien posteriormente el conflicto derivó en una lucha entre 

las fuerzas armadas de la recién independizada Croacia y las de la minoría serbia, que había proclamado la llamada República Serbia de Krajina. Fue una guerra en donde los odios multiseculares entre etnias y confesiones divergentes se cristalizaron en una brutal masacre.
     El tercer conflicto, la Guerra de Bosnia, ha sido el de mayor calado internacional.
La Constitución de Bosnia-Herzegovina fue redactada originalmente en 1974 a imagen y semejanza de la Constitución federal yugoslava de 1974, en la que el control del poder comunista daba paso a un mayor grado de descentralización en los niveles federal y republicano. Revisada entre 1989 y 1991, la entonces república yugoslava adoptaba el sistema multipartidista; en las elecciones celebradas en 1990, los principales partidos que concurrieron fueron la Comunidad Democrática Croata, la Organización Bosnia Musulmana (HDZ), el Partido de Acción Democrática (SDA), el Partido Democrático Serbio (SDS), la Alianza Socialista y el Partido Social Demócrata. 

 
     Con vistas a reflejar el proceso de democratización en la república, la Asamblea General consideró oportuna, en 1991, la elaboración de un nuevo texto constitucional, si bien este esfuerzo fue impedido por la creciente polarización entre las tres etnias mayoritarias en el país.
     Tras la secesión de Eslovenia, Macedonia y Croacia en 1991, el Ejército Popular Yugoslavo (el antiguo Ejército de Yugoslavia), actuó en favor de Serbia y desencadenó un fallido ataque sobre Eslovenia y otro, más prolongado, sobre Croacia, a consecuencia del cual casi un tercio de esta república quedo bajó el control del Ejército, tras la firma de un alto el fuego incondicional en enero de 1992.
     Los croatas y musulmanes de Bosnia-Herzegovina temiendo la hegemonía serbia, declararon en octubre de 1991 su independencia de Yugoslavia, previa aprobación en un referéndum popular.   

   En marzo de 1992, los nacionalistas del Partido Democrático Serbio se retiraron formalmente del gobierno como medida de protesta ante la declaración de independencia. El gobierno siguió estando respaldado por musulmanes, croatas y serbios moderados.

Desarrollo de la guerra

     El 4 de febrero de 1992, se produjeron los primeros choques armados en torno a Mostar, ciudad de Bosnia-Herzegovina enclavada en una región con un importante porcentaje de población croata.  

    A principios de abril de 1992, la Comunidad Europea y Estados Unidos reconocieron la soberanía de Bosnia-Herzegovina.   Este hecho provocó de inmediato que los combatientes serbios locales, apoyados por tropas regulares de la República Federal de Yugoslavia (Serbia y Montenegro) comenzaran a establecer gobiernos propios en zonas de Croacia y Bosnia habitadas por población de origen serbio.
     La nueva República Federal de Yugoslavia había sido creada ese mismo mes de abril de 1992 por Serbia y Montenegro, autoproclamándose heredera legal de la antigua República Federal Socialista de Yugoslavia (pero sin ser reconocida como tal por la comunidad internacional) y estaba controlada por el presidente serbio Slobodan Milosevic. Los serbios de Bosnia, por su parte, declararon la formación de una vagamente definida República Serbia de Bosnia, encabezada por el auto titulado presidente Radovan Karadzic. Los croatas, a su vez, declararon su propia e independiente República Croata de Herceg-Bosna.
    El Ejército Popular Yugoslavo, controlado por los serbios, puso entonces sitio a la ciudad de Sarajevo, capital de Bosnia, lo que originó la imposición de sanciones por parte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que el poder aéreo y naval de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) haría cumplir; además, aumentó el número de fuerzas de pacificación de la ONU, principalmente británicas y francesas.

Biblioteca de Sarajevo


    En mayo de 1992, la ONU estableció mayores sanciones económicas y comerciales   contra Serbia y Montenegro. El 11 de julio, se inició una enorme ofensiva serbia contra Gorazde, ciudad al este de Sarajevo controlada por los musulmanes. Seis días más tarde, los líderes serbios, croatas y musulmanes firmaron en Londres el primero de los numerosos acuerdos de alto el fuego incumplidos. Por entonces, el conflicto había tomado un giro particularmente pernicioso
General serbobosnio Ratko Mladic

con la aplicación de la denominada `limpieza étnica', expresada abiertamente en primer lugar por los serbios, por la que miles de personas, sobre todo musulmanas, fueron asesinadas o expulsadas de sus hogares y enviadas a campos de concentración, en una guerra de eliminación étnica (el general Mladic fue acusado de genocidio)
   Se concertó para el 23 de octubre de 1992 una reunión en Sarajevo entre los líderes militares de las tres comunidades beligerantes —serbios, croatas y musulmanes— bajo el patrocinio de la ONU, pero no condujo a ningún acuerdo efectivo.
   Serbia siguió conquistando más territorios, en una salvaje lucha contra las fuerzas croatas y musulmanas que disponían de un armamento más ligero. La lenta agonía de Sarajevo prosiguió, ya que los esfuerzos de la ONU para poner fin al conflicto resultaron infructuosos.

    En mayo de 1993, comenzó el enfrentamiento abierto entre croatas y musulmanes en Bosnia central. La lucha estuvo asociada a una brutal `limpieza étnica' que provocó miles de muertes.
    En junio, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución por la que se creaban seis `zonas de seguridad', inicialmente para áreas con población musulmana: Bihac, Tuzla, Srebrenica, Zepa, Gorazde y Sarajevo. La resolución daba `luz verde' al despliegue de más de 25.000 cascos azules adicionales y les daba el mandato de emplear la fuerza para defender aquellas zonas. Pese a que estas áreas suponían un refugio para muchas personas que huían de sus hogares, la comunidad internacional reconocía la poca efectividad en el cumplimiento de esta resolución de la ONU, pues en algunas de ellas, incluida la ciudad de Sarajevo, proseguían los ataques de las fuerzas serbobosnias.


Tropas españolas en Bosnia
    En marzo de 1994, la lucha entre musulmanes y croatas finalizó, toda vez que los dos contendientes estuvieron de acuerdo en crear una federación para combatir a los serbios y para establecer una alianza con Croacia.
    Sin embargo, en julio de 1994, Serbia cortó sus relaciones con sus compatriotas serbo-bosnios para intentar conseguir el levantamiento de las agobiantes sanciones económicas de la ONU, las cuales fueron suavizadas en octubre, aunque no levantadas por completo.
   A finales de 1994, parecía que incluso los enclaves de Bihac, Gorazde, Zepa y Srebrenica, controlados por la ONU, corrían el peligro de ser anexionados por el Ejército de la República Serbia de Bosnia ante la incapacidad de las tropas de pacificación de las Naciones Unidas y de la OTAN.
   No obstante, croatas y musulmanes comenzaron a colaborar cada vez más en los campos de batalla, aliándose formalmente en marzo de 1995; poco después, se produjeron signos de debilitamiento serbio y crecientes éxitos militares bosnios, como la conquista de territorio en torno a Sarajevo, que permitió que en el mes de mayo, Pale, la capital de la República Serbia de Bosnia, estuviera al alcance de la artillería bosnia.
   La represalia serbia consistió en la conquista de las denominadas zonas de seguridad controladas por la ONU de Srebrenica y Zepa en el mes de julio (en la primera se produjeron auténticas masacres sobre la población civil por parte de los serbobosnios).
   La ONU respondió con el compromiso de aumentar sus fuerzas en los restantes enclaves y con la autorización a los comandantes militares en la zona para llevar a cabo ataques aéreos punitivos. El 26 de julio de 1995, el Senado de Estados Unidos aceptó levantar el embargo de armas a Bosnia-Herzegovina, a pesar del temor por parte del presidente Bill Clinton a una escalada del conflicto. A comienzos de agosto, se extendió la guerra después de que tropas regulares croatas, que inicialmente habían participado en la defensa de Bihac al noroeste de Bosnia, ampliaron su intervención con una ofensiva a gran escala para reconquistar el territorio serbocroata de Krajina, fronterizo con Bosnia por el oeste.
La firma de paz

   Tras múltiples conversaciones y contactos promovidos por la comunidad internacional, el 21 de noviembre de 1995 se firmaron los Acuerdos de Dayton, promovidos por Estados Unidos, que pusieron fin al conflicto, y, según los cuales, una fuerza multinacional de intervención separaría a los estados en conflicto en el territorio bosnio.
   No obstante, persistió la dificultad latente de una convivencia pacífica entre entidades políticas en pugna, como la Federación Croata-musulmana o la República Serbia de Bosnia, bajo la aparente unidad teórica de una República Bosnia.

 Los Acuerdos de Dayton
    En agosto de 1995, Richard Holbrooke, asistente del secretario de Estado (ministro de Asuntos Exteriores) de Estados Unidos, inició una campaña que permitiera el establecimiento de una paz duradera entre las tres partes. Las negociaciones puestas en marcha, que se prolongaron durante varios meses, concluyeron con la firma, el 21 de noviembre de ese año, de un acuerdo de gran alcance por parte de los presidentes de Bosnia (Alija Izetbegovic), Croacia (Franjo Tudjman) y Serbia (Slobodan Milosevic), en la base aérea estadounidense cercana a la localidad de Dayton, en el estado de Ohio; este acuerdo fue ratificado al mes siguiente en París por los mismos signatarios.
   Los conocidos como Acuerdos de Dayton tenían como finalidad primordial garantizar una paz duradera y estable en Bosnia y reconstruir el país balcánico desde un punto de vista económico y, lo que es más importante, político. 

Milosevic (i), Izetbegovic (c) y Tudjman durante la firma del acuerdo de Dayton, en 1995. | E.M
 
   En este sentido, la república quedaba constituida como un único Estado integrado por dos entidades: la Federación de Bosnia-Herzegovina (también conocida como Federación Croata-musulmana), que comprendería el 51% del territorio, y la República Serbia de Bosnia, que integraría el 49%. El acuerdo establecía la capitalidad del Estado bosnio en Sarajevo, ciudad que quedaría bajo el control del gobierno central.
   También se preveía a la convocatoria de elecciones libres para ocupar los puestos en los órganos de poder tanto del gobierno central como de las entidades constituyentes; estas elecciones tendrían lugar en septiembre de 1996 y serían supervisadas por la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE).
   Para asegurar la paz, una fuerza de la OTAN —conocida como IFOR, del inglés Implementation Force— fue enviada a Bosnia en enero de 1996 para cumplir un mandato en la zona de un año. La fuerza estaba integrada por 60.000 soldados de más de 20 naciones, incluyendo a aproximadamente 20.000 soldados estadounidenses y un gran número de franceses, británicos y españoles. Las tropas fueron estacionadas inicialmente a lo largo de la línea de demarcación entre la Federación Croata-musulmana y la República serbobosnia.
    Las tres partes cumplieron inmediatamente con las principales disposiciones militares establecidas por los Acuerdos de Dayton, referidas a la retirada de tropas y armas de las zonas de separación, la liberación de la mayor parte de los prisioneros de guerra, y la revelación del tamaño de sus fuerzas armadas a los negociadores del control de armas, pertenecientes a la OSCE.
   Mientras, la ONU comenzó a tomar las medidas encaminadas a levantar el embargo económico y militar que había sido impuesto a las repúblicas de la antigua Yugoslavia en 1991. Otras disposiciones del acuerdo resultaban, no obstante, más difíciles de cumplir. Los nacionalistas serbios y croatas se resistieron a la integración de las comunidades divididas étnicamente, como, por ejemplo, en Sarajevo y Mostar.


Homenaje a las víctimas del asalto a Sarajevo.  XX aniversario
   Como resultado de la guerra en Bosnia-Herzegovina, entre 100.000 y 250.000 personas fueron asesinadas y cerca de 200.000 resultaron heridas. La inmensa mayoría de los muertos eran musulmanes. Se estima en 2,3 millones las personas desplazadas por la guerra dentro y fuera del país.


GUERRA DE KOSOVO


INTRODUCCIÓN

La llamada Crisis de Kosovo ha sido conflicto bélico que estalla en la región yugoslava de Kosovo durante la primavera de 1998, tres años después del final de la guerra de la antigua Yugoslavia, y que una vez comenzado entró directa y definitivamente en relación con esta última. En él los contendientes fueron inicialmente, de un lado, el Ejército serbio, y, de otro, el Ejército de Liberación de Kosovo (ELK), que pretende defender los intereses de la mayoría de origen albanés que habita la región. Desde marzo de 1999, cuando dio comienzo el ataque de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) a la República Federal de Yugoslavia, la crisis adquirió carácter plenamente internacional.




ANTECEDENTES HISTÓRICOS

Para los nacionalistas serbios, Kosovo es la cuna de su nación. El Estado serbio medieval se localizaba en Kosovo y sus alrededores. La batalla de Kosovo, mantenida en Kosovo Polje (en serbo-croata, ‘campo de los Mirlos’), supuso la victoria del Ejército otomano, al mando del sultán Murat I sobre los serbios liderados por el príncipe Lázaro, el 15 de junio de 1389. El aniversario de esa derrota es el día más importante en el calendario nacional serbio. No obstante, los albaneses lucharon al lado de los serbios en dicha batalla y, de hecho, precedieron en varios siglos a los serbios en la región.

La presencia albanesa en Kosovo ha variado con el paso de los años. Durante la época de esplendor serbio los albaneses eran una minoría, pero en otros periodos han sido la fuerza predominante.

El nacionalismo albanés moderno nació en Kosovo con la creación de la Liga de Prizren en 1878, cuya intención era mantener al pueblo albanés unido en un solo Estado, haciendo frente a las diversas particiones de las tierras albanesas. Kosovo fue integrado en Yugoslavia —país surgido de las cenizas del Imperio Austro-Húngaro en 1918 con la denominación de Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, desde 1929 llamado Yugoslavia—, si bien durante la II Guerra Mundial (1939-1945) la mayor parte de la península de los Balcanes pasó a estar controlada por las potencias del Eje.

Kosovo, así como la parte occidental de Macedonia y Albania quedaron bajo el dominio de Italia. Fue devuelta a Yugoslavia después de la II Guerra Mundial. La Constitución yugoslava de 1946 otorgaba a la región un rango de autonomía dentro de Serbia.

La autonomía de Kosovo, que se vio reducida por la Constitución yugoslava de 1963, fue posteriormente ampliada con nuevas enmiendas. En 1974, una nueva Constitución elevó a Kosovo a la categoría de provincia constituyente. Aunque quedó oficialmente integrada dentro de Serbia, funcionó virtualmente como una república yugoslava de pleno derecho, con su propia representación en la presidencia colectiva de ocho miembros de la Federación.

ANTECEDENTES INMEDIATOS: EL AUGE DEL NACIONALISMO
 
La agitación nacionalista creció en Kosovo durante la década de 1980. En la primavera de 1981, los albaneses promovieron manifestaciones exigiendo que se otorgara a Kosovo el rango de una república federada yugoslava plena. Los mítines fueron reprimidos violentamente por el Ejército y la policía serbia y decenas, quizás cientos, de albano-kosovares (habitantes de Kosovo de etnia albanesa) fueron asesinados. Los serbios que vivían en Kosovo denunciaron, por su parte, que estaban siendo maltratados por la mayoría albanesa.

El presidente de Serbia, Slobodan Milosevic, proyectó una revisión constitucional que en 1989 y suprimió la autonomía de Kosovo. Los líderes albano-kosovares respondieron incitando a su pueblo a detener la cooperación con el gobierno de Serbia.
En 1990, los dirigentes kosovares promulgaron una "Declaración de Independencia" y proclamaron de manera unilateral el establecimiento de una "República de Kosovo".





En unas elecciones clandestinas celebradas en mayo de 1992, los votantes albano-kosovares eligieron como presidente a Ibrahim Rugova, quien aconsejó la utilización de métodos no violentos y convenció a su pueblo de que la comunidad internacional forzaría a Serbia a otorgar la independencia a Kosovo.

El desencadenamiento de la denominada guerra de la antigua Yugoslavia en 1991 hizo que los albano-kosovares alcanzaran pocos avances en sus objetivos políticos. De hecho, los Acuerdos de Dayton, firmados en 1995, no trataron la situación de Kosovo.

INICIO DE LA GUERRA
 
En diciembre de 1996, la Asamblea General de Naciones Unidas votó una resolución por la que se exigía al gobierno yugoslavo la puesta en libertad de los presos políticos de Kosovo, el cese de la persecución a las organizaciones defensoras de los derechos humanos, el respeto a la voluntad de los albaneses de Kosovo y un intento de diálogo con sus representantes. Estas demandas fueron ignoradas.

A comienzos de 1997 se produjo en la vecina Albania un estallido social, tras el fraude del denominado sistema financiero piramidal, por el que mucha gente perdió todos los ahorros de su vida. Las comisarías de policía albanesa fueron asaltadas y desaparecieron más de un millón de armas. Muchas de ellas acabaron en la frontera de Kosovo. En el plazo de algunos meses se armó a la milicia kosovar, que empezó a atacar las comisarías serbias de la región. Las autoridades serbias en Kosovo respondieron con una represión aún mayor.

El Ejército de Liberación de Kosovo (ELK), hasta esta fecha casi desconocido, hizo su primera aparición pública en noviembre de 1997, al atribuirse los ataques contra la
ELK
policía serbia en Kosovo, quien devolvió el golpe con violencia: el 28 de febrero de 1998 atacó varios pueblos donde se consideraba que el ELK tenía sus bases de operaciones. En menos de una semana al menos 82 albaneses habían sido asesinados, entre ellos mujeres y niños. La sangrienta represión sólo logró sumar adeptos a la causa del ELK.

Tres meses más tarde, la policía serbia y las Fuerzas Armadas yugoslavas lanzaron otra ofensiva mayor en Kosovo, esta vez en el territorio limítrofe con Albania, lo cual forzó a más de 40.000 albano-kosovares a abandonar sus hogares y huir para salvar sus vidas.

DESARROLLO DEL CONFLICTO

El 12 de junio de 1998, los ministros de Asuntos Exteriores del Grupo de Contacto —encargado de supervisar el proceso de paz en los territorios de la antigua Yugoslavia, según los Acuerdos de Dayton, e integrado por Francia, Alemania, Italia, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos— exigieron a Milosevic, presidente de la República Federal de Yugoslavia (RFY), creada en 1992, que diera la orden de retirada de sus fuerzas de seguridad de todas las zonas de Kosovo donde se habían realizado operaciones represivas contra los civiles albaneses y se enviaron negociadores a Belgrado con la intención de persuadir a aquél para que iniciase conversaciones serias de paz con los dirigentes albano-kosovares.

Rugova y otros dirigentes albaneses declararon no estar dispuestos a un diálogo con la RFY hasta que Milosevic ordenara el fin de la represión policial en Kosovo.

Cuando Milosevic manifestó que conversaría con Rugova pero no con el ELK, Estados Unidos y otros gobiernos occidentales apenas pudieron poner objeciones, incluso aunque el ELK se hubiera convertido en una fuerza con la que era imprescindible contar, ya que controlaba más de un tercio del territorio de Kosovo.

El proceso de negociación llegó al caos en julio, cuando el ELK declaró que no reconocía a Rugova como presidente, sugirió que no había nada que negociar con los líderes serbios y afirmó que lo único que buscaba era la independencia de Kosovo.

Desde entonces, la crisis de Kosovo amenazó con convertirse en el inicio de un enfrentamiento regional que amenazaría a todo el sur de Europa.

El Grupo de Contacto acordó coordinar los esfuerzos para la pacificación, como había hecho antes en Bosnia. Richard Holbrooke, el diplomático estadounidense que negoció los Acuerdos de Dayton, fue llamado de nuevo para sentar las bases de un tratado en Kosovo. Estados Unidos y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) se declararon dispuestos a intervenir.

El 23 de septiembre de 1998, cuando ni los serbios ni el ELK parecían capaces de una victoria militar, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas exigió un alto el fuego inmediato y amenazó con acciones para lograrlo. Al día siguiente, la OTAN comenzó a preparar un ataque contra las fuerzas serbias desplegadas en Kosovo.

El 5 de octubre siguiente, la Unión Europea (UE), Estados Unidos y la propia OTAN, a través de Holbrooke, exigieron a Milosevic que obedeciera el mandato de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de forma "irreversible y verificable". El presidente yugoslavo llegó a un acuerdo con Holbrooke el 13 de octubre sobre el cumplimiento de la resolución del Consejo de Seguridad que detuvo los planes de ataque aéreo de la OTAN.

Milosevic aceptó la presencia en Kosovo de 2.000 supervisores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE). El día 27 de ese mes, la OTAN renunció a intervenir tras comprobar el cumplimiento de lo acordado, pero mantuvo la amenaza militar sobre Serbia (principal integrante de la RFY).

Milosevic volvió a violar el alto el fuego desde el 24 de diciembre de ese año y en enero
Slobodan Milosevic
de 1999 dio marcha atrás en su decisión de expulsar del país al estadounidense William Walker, jefe de los supervisores de la OSCE, después de que la OTAN y el gobierno estadounidense reiteraran sus amenazas al régimen yugoslavo.

El Grupo de Contacto convocó conversaciones de paz que comenzaron a celebrarse en la localidad francesa de Rambouillet (cercana a París) el 6 de febrero de 1999, pero que finalizaron el día 23 de ese mes sin obtener un acuerdo. Las negociaciones se reanudaron desde el 15 hasta el 19 de marzo en París y acabaron sin un pacto entre los dos bandos, si bien los albano-kosovares suscribieron por su parte un acuerdo de paz, a falta de la firma serbia, según el cual Kosovo pasaría a gozar de una amplia autonomía y vería desplegarse las fuerzas multinacionales en su territorio.


INTERNACIONALIZACIÓN DEL CONFLICTO 

A partir del 24 de marzo de 1999, la OTAN bombardeó objetivos militares yugoslavos (en Serbia, incluida la región de Kosovo, y en Montenegro) ante la negativa de Milosevic a aceptar los acuerdos de paz.

Éste rompió el día 25 las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, Francia, Alemania y el Reino Unido, al tiempo que incrementó la represión sobre la población albano-kosovar.

Entre tanto, tenía lugar la que fue calificada como la más grande catástrofe humanitaria desde el final de la II Guerra Mundial en 1945: miles de albano-kosovares expulsados de sus localidades por militares y policías serbios comenzaron a hacinarse en las fronteras con Albania y la Ex-República Yugoslava de Macedonia.




El 1 de abril, Rugova fue desautorizado por los miembros de su gobierno, tras haber aparecido días antes en público saludando al presidente yugoslavo y firmando un alegato conjunto opuesto a los ataques de la OTAN.

Milosevic declaró cinco días después un alto el fuego unilateral y ofreció una negociación con Rugova, propuestas ambas que no fueron tenidas en cuenta por la OTAN, la cual responsabilizó a los serbios del arrasamiento de Priština, la capital de Kosovo.

El presidente ruso, Borís Yeltsin, amenazó el 9 de abril con entrar en el conflicto si las fuerzas aliadas invadían territorio serbio, creando así un delicado momento de tensión que quedó resuelto después de matizar la advertencia.

La RFY rompió sus relaciones diplomáticas con Albania el 18 de abril siguiente. Al mismo tiempo que proseguían los bombardeos aliados, especialmente sobre la ciudad de Belgrado, así como la huida masiva de refugiados albano-kosovares, los combates entre el ELK y el Ejército serbio hacían lo propio.

Mientras, de otro lado, el enviado especial de Yeltsin a la zona, el ex primer ministro ruso Víktor S. Chernomirdin, buscó desde mediados de ese mes de abril que se iniciaran las conversaciones de paz entre la OTAN y la RFY.

Los Tigres de Arkan, voluntarios paramilitares serbios


Así, el 6 de mayo la OTAN ofreció a Milosevic un plan de paz apoyado por Rusia, a propuesta del Grupo de los Ocho (denominación del Grupo de los Siete desde que en 1997 se incorporó Rusia) que incluía el final inmediato de la represión contra la población albano-kosovar, la presencia de una fuerza internacional civil y de seguridad bajo el auspicio de la ONU, el retorno de los refugiados, el establecimiento de una administración interina y la negociación del autogobierno de Kosovo, así como la desmilitarización del ELK y el respeto a la integridad y soberanía de la RFY.

No obstante, la crisis internacional se agudizó cuando al día siguiente la OTAN bombardeó por error la Embajada de China en Belgrado, con lo que ese país asiático, miembro del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, se vio directamente involucrado en el conflicto. Rusia y China hicieron frente común en las negociaciones y exigieron que éstas se retomaran sólo tras el alto un alto el fuego de la OTAN.

El 27 de mayo el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, con sede en La Haya (Países Bajos), dictó una orden de detención contra Milosevic y cuatro de sus principales colaboradores (entre los que se encontraba el presidente de Serbia, Milan Milutinovic) con vistas a su procesamiento, que les acusaba de haber cometido durante los primeros cuatro meses de 1999 crímenes contra la humanidad y violación de las leyes de guerra en la provincia de Kosovo.

Al día siguiente Milosevic aceptó como base de un acuerdo de paz el plan propuesto por el Grupo de los Ocho y, tras entrevistarse en Belgrado con Chernomirdin y con el representante de la UE (el presidente de Finlandia, Martti Ahtisaari), el 3 de junio presentó el contenido de las negociaciones ante el Parlamento yugoslavo.

Éste aprobó ese día el plan de paz al tiempo que Milosevic cedía ante las propuestas de los mediadores y aceptaba las principales exigencias de la OTAN:

  • cese inmediato de la violencia y de la represión en Kosovo;

  • retirada rápida y verificable de todas las fuerzas armadas de la región;

  • despliegue en Kosovo de fuerzas internacionales civiles y de seguridad bajo la supervisión de la ONU; fuerzas que estarían formadas esencialmente por la OTAN bajo mando y control únicos;

  • establecimiento de una administración provisional para Kosovo decidida por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, bajo la cual el pueblo de Kosovo podría disfrutar de una autonomía sustancial en el seno de la RFY;

  • tras la retirada militar yugoslava, un número convenido de personal yugoslavo sería autorizado a regresar; retorno asegurado de todos los refugiados;

  • desarrollo de un proceso político que llevara a una administración propia para Kosovo según los principios de soberanía e integridad territorial de la RFY y de otros estados de la zona, así como el desarme del ELK;

  • comienzo de un plan de estabilización y desarrollo económico de la región en crisis;
  • las actividades militares de la OTAN finalizarían cuando se aceptasen los principios anteriores, especialmente cuando diese comienzo la retirada verificable de las tropas yugoslavas de Kosovo.

http://www.portalplanetasedna.com.ar/guerra_balcanes.htm


CONCLUSIÓN
El distanciamiento de estos grupos étnicos parece no tener retroceso, el odio, la venganza son cada vez mayores, los grupos de guerrilleros toman la justicia por manos propias, torturando y matando entre serbios y albaneses.
La intervención de la OTAN como la de la ONU, si bien lograron el retiro de las tropas yugoslavas sobre Kosovo, no logran terminar con estos conflictos entre civiles, y como bien lo define Henry Bogdan, " a comienzo del siglo XX la península balcánica siempre dispuesta a inflamarse, se convirtió en un campo cerrado donde se enfrentaban las influencias antagónicas de Austria- Hungría, y Rusia a través de los búlgaros y los servios". De allí su propia denominación de " el polvorín balcánico".

Éxodo albano-kosovar

La llamada "cuestión de los Balcanes", es decir la formación de un estado nacional en el que los distintos componentes étnicos de los Balcanes pudieran convivir pacifica y democráticamente, no ha sido resuelta por la historia. Las dos grandes guerras mundiales que se sucedieron en Europa derrocaron monarquías y crearon repúblicas, pero apenas dieron lugar a soluciones temporarias en los Balcanes.
La revolución triunfante al fin de la Segunda Guerra, al derrotar a las tropas de ocupación nazis y a sus aliados locales y expropiar a la burguesía, creó las bases para una convivencia más duradera. Pero la crisis mundial, hizo reaparecer la "cuestión balcánica" en toda su magnitud.
La represión desencadenada por el régimen restaurador serbio contra la población de Kosovo se ha convertido en una guerra abierta: las tropas de Milesovic utilizaron cañones pesados, tanques y morteros contra aldeas desarmadas. En poco menos de un mes, esta nueva "limpieza étnica" ya había causado centenares de muertos y la huída de 60.000 refugiados.
La participación de la OTAN pudo sosegar el abuso del ejercito servio pero no podemos decir que se solucionaron los problemas de la región, como es de percibir las secuelas que se producen en un conflicto bélico dentro de una nación, daños causados a los servicios básicos como el abastecimiento de agua, electricidad, calefacción, educación, transporte y servicios de asistencia a la salud.
Problemas de desempleo y destrucción de medios para la producción que afectan seriamente a la economía del estado. Los estragos causados en las refinerías de petróleo, en las plantas químicas y fábrica de fertilizantes, así como los gases producidos por los bombardeos que dañan seriamente el medio ambiente dejando lugares desolados en donde la naturaleza tardará años en reconstruir.
Los EEUU para afrontar esta situación anunciaban la puesta en marcha de un amplio "Plan Marshall" para reconstruir la región desbastada por la guerra. El alarde en torno a esta cuestión tenía como objetivo político callar las voces crítica que se levantaban contra la intromisión y a la destrucción de objetivos civiles yugoslavas, pero este plan de ayuda es muy difícil que dé el resultado que dio con Alemania en la Segunda Guerra Mundial, teniendo en cuenta que a esta solo un 30% de la industria fue bombardeada, en el caso de RFY solo será beneficiario de ayuda si sigue el camino indicado por la ONU, y con respecto a Kosovo su desarrollo será aún más lento, debido a la falta de organización de las instituciones y por que será un protectorado de la ONU y bajo supervisión del Fondo Monetario Internacional quien otorgara los créditos necesarios.
Sin dudas el sector más beneficiado en este conflicto es la OTAN que dio a conocer su fuerza en pos de lo que denominaron la "intervención humanitaria" sembrando la semilla de futuros conflictos regionales.

Fuente : http://www.monografias.com/trabajos/kosovo2/kosovo2.shtml


martes, 8 de abril de 2014

EL FINAL DE LA GUERRA FRÍA


El "nuevo pensamiento político" de Gorbachov

Mijaíl Gorbachov fue nombrado Secretario General del PCUS el 11 de marzo de 1985. La situación a la que se enfrentaba el nuevo líder del Kremlin era en general lamentable: tras largos años de estancamiento, la economía se hallaba al borde de la bancarrota y la sociedad soviética se encontraba inmersa en una verdadera crisis moral caracterizada por la falta de compromiso ideológico y el escepticismo general. Era imposible que la URSS mantuviera por más tiempo la ficción de "paridad" con los EE.UU.
El desafío de Reagan y su Iniciativa de Defensa Estratégica había hecho conscientes a los dirigentes soviéticos de sus posibilidades reales de hacer frente a la competencia tecnológica y militar de EE.UU. Con un gasto de defensa que, según las fuentes, oscilaba entre el 16 y el 28% de su presupuesto, la URSS necesitaba urgentemente reducir sus gastos militar y enfocar sus inversiones a paliar sus múltiples carencias y deficiencias de la economia soviética. Para Gorbachov la necesidad de un acercamiento a los EE.UU. era evidente y urgente.

La reforma en la política exterior llegó antes que la perestroika (reestructuración) o la glasnost (transparencia) en la política interna.  En julio de 1985, el sempiterno ministro de asuntos exteriores soviético Andrei Gromiko fue sustituido por Eduard Shevarnadze. En octubre, el telegénico Gorbachov iniciaba lo que algunos denominaron
Reagan y Gorvachov, Ginebra 1985
una "ofensiva de encanto" visitando diversas capitales occidentales. En su primer encuentro con el presidente Reagan en Ginebra en noviembre de 1985, el líder soviético planteó la necesidad de la distensión y de la reducción de armamentos nucleares.

La postura de Gorbachov iba más allá de un mero repliegue táctico. Consciente de la imposibilidad de conjugar  la guerra fría y la solución de los graves problemas que aquejaban a la economía y la sociedad soviética, el líder soviético, mediante su principal consejero en política internacional, Dobrinin, proclamó en el XXVII Congreso del PCUS en 1986 lo que denominó un "nuevo pensamiento político" (Novy Myshlenie): el nuevo mundo se caracterizaba por la "interdependencia global", en adelante, había que olvidarse de la lógica de la guerra fría y buscar la cooperación y el consenso en la dirección de las relaciones internacionales. Se trataba de buscar "una acción recíproca, constructiva y creador al mismo tiempo (...) para impedir la catástrofe nuclear y para que la civilización pueda sobrevivir".

La URSS se preparaba para un gran repliegue, tanto en su competencia con los EE.UU. como en los compromisos internacionales que había ido adquiriendo a lo largo de la guerra fría.

La tendencia apuntada por  Gorbachov desde el inicio de su mandato se vio acrecentada por una serie de acontecimientos que hicieron absolutamente evidente la necesidad de reformas:
  • La catástrofe nuclear de Chernobil en Ucrania el 26 de abril de 1986 provocó un escape radioactivo doscientas veces superior al de las bombas atómicas de
    Estado de la Central de Chernobyl
    Hiroshima y Nagasaki, según fuentes de la Organización Mundial de la Salud, y obligó a la evacuación de más de medio millón de personas. Chernobil incrementó la consciencia general de las carencias y limitaciones del sistema económico soviético.
  • El fracaso y la incompetencia del en otros tiempos poderoso ejército soviético se veía corroborado en la guerra de Afganistán. La desmoralización que provocaba el "Vietnam soviético" fue acrecentada por episodios rocambolescos como el
    aterrizaje en la Plaza Roja de Moscú de un joven adolescente alemán, Mathias Rust, en mayo de 1987 sin que la defensa aérea soviética fuera capaz de evitarlo.
  • Estos ejemplos de crisis y decadencia tuvieron una resonancia multiplicada en la opinión pública soviética por la nueva política de glasnost (transparencia) impulsada por Gorbachov.

La nueva actitud del líder soviético encontró, sorpresivamente para muchos, una voluntad negociadora por parte de Reagan y la administración norteamericana. Tras el primer encuentro en Ginebra en 1985 y  el fracaso de la cumbre en Reikiavik en octubre de 1986, los acuerdos y las medidas de distensión se sucedieron:
  • En diciembre de 1987, los dos líderes firmaron el Tratado de Washington, que preveía la destrucción de las armas nucleares de corto y medio alcance. Era el fin de los SS-20 soviéticos y los euromisiles (Pershing y Crucero). Por primera vez, las dos superpotencias firmaban un acuerdo que no limitaba sino que eliminaba de forma verificada armas nucleares.
  • Las negociaciones START (Strategic Arms Reduction Talks), mientras tanto, avanzaron de forma significativa a lo largo de 1988. Por primera vez, se planteaba de una forma seria la reducción de las armas nucleares estratégicas. En junio de 1988,Gorbachov y Reagan mantuvieron un encuentro en la cumbre en Moscú en el que prosiguieron las conversaciones. Fruto de esas negociaciones fue la firma del Tratado START en julio de 1991 por parte de un Gorbachov al que le quedaban pocos meses en el Kremlin y un George Bush que había sustituido en la presidencia a Reagan. Esta cumbre fue denominado por muchos observadores como la primera cumbre de la "posguerra fría".
  • Gorbachov no sólo planteó el desarme nuclear sino que, empeñado en acelerar el proceso de distensión, anunció en diciembre de 1988 ante las Naciones Unidas una reducción unilateral de 500.000 hombres en las fuerzas armadas soviéticas y la retirada de tropas y carros de combate de la Europa Oriental. Pocos meses después, en marzo de 1989 se iniciaron en Viena conversaciones para la reducción de fuerzas convencionales en Europa que culminarían con un acuerdo firmado en Ottawa en febrero de 1990 por los ministros de asuntos exteriores de los países miembros de la OTAN y el Pacto de Varsovia.
Además de buscar la distensión con los EE.UU., la dirección soviética inició una clara política de desvinculación de sus compromisos con sus aliados a lo largo del mundo:
  • De forma graduada pero sin interrupciones, la URSS fue comunicando a sus aliados el fin de su apoyo militar y económico.Fidel Castro y los sandinistas nicaragüenses en América Latina; los regímenes de Angola, de donde se retiran las tropas cubanas, Mozambique y el general Mengistu en Etiopía; Vietnam en Asia..., todos recibieron la noticia de que la URSS iba a interrumpir su ayuda financiera, diplomática y militar.
  • El 8 de febrero de 1988, la URSS se comprometía a retirar sus tropas de Afganistán, haciendo efectiva su retirada el 15 de febrero de 1989.
A fines de 1988, la URSS de Gorbachov se había desembarazado de la mayor parte de sus compromisos en el Tercer Mundo. Sus consecuencias fueron inmediatas. Sin ánimo
Retirada tropas soviéticas de Afganistań
de relacionarlas exhaustivamente: graves dificultades económicas en la Cuba de Fidel Castro, fin de la guerra civil en Nicaragua en 1988 y derrota sandinista en las elecciones en 1990, fin de la guerra entre Etiopía y Eritrea y caída del régimen de Mengistu en 1991, derrota del bando prosoviético en Afganistán y triunfo de las guerrillas islamistas en 1992, retirada del ejército vietnamita de Camboya en 1989 ...

Caida del Bloque Comunista


El proyecto de Gorbachov implicaba la imposibilidad de mantener por la fuerza a los regímenes de las "democracias populares" tal como se habían configurado tras las
sucesivas intervenciones soviéticas. La perestroika y la glasnost tuvieron una inmediata consecuencia en los estados satélite de la Europa del Este.  La forma en que Gorbachov puso en marcha el desmoronamiento del "imperio soviético" fue simple: no hacer nada para defender los regímenes del Este europeo. Sin la intervención soviética, estos gobiernos fueron barridos con extraordinaria facilidad en el corto plazo de unos meses.
Ya en septiembre de 1988, Gorbachov había clausurado el Comité de Enlace con los países socialistas en el PCUS, un señal de que el Kremlin abandonaba la Doctrina Breznev. En diciembre de ese mismo año anunció solemnemente en la Asamblea General de la ONU un recorte unilateral de más de medio millón de soldados, de los que la mitad se retirarían con más de cinco mil tanques de la Europa del Este. La actitud de Moscú era cada vez más claramente conciliadora hacia la reforma en las "democracias populares"
Aunque el objetivo de Gorbachov era que estos países aplicaran su propia perestroika, manteniéndose en el Pacto de Varsovia, muy pronto la realidad desbordó sus esperanzas.


Lech Walesa
Polonia fue el país que inició el proceso revolucionario. Tras una serie de huelgas en el verano de 1988, el gobierno comunista, dirigido por el general Jaruselzski, tuvo que sentarse a negociar con el sindicato Solidaridad. Los acuerdos de abril de 1989 significaron el reconocimiento legal del sindicato y la apertura de un proceso de transición democrática. El partido comunista fue duramente derrotado en las elecciones de junio y no tuvo otro remedio que permitir la formación de un gobierno presidido por un Mazowiecki, dirigente de Solidaridad. Se formaba así el primer gobierno no comunista en Europa Oriental desde 1945. La rápida descomposición del régimen comunista, permitió que Lech Walesa fuera elegido presidente del país en 1990.


En Hungría fueron los propios reformadores comunistas, como Imre Pozsgay, los que desmontaron con gran celeridad el sistema. Tras expulsar al viejo Janos Kadar en 1988, en la primavera de 1989 se estableció el multipartidismo y en octubre de ese año el Partido Socialista Obrero Húngaro (nombre oficial del partido comunista) se disolvía y se aprobaba una constitución democrática. Las elecciones del primavera de 1990 llevaron al poder a fuerzas democráticas anticomunistas.


El cambio en Hungría tuvo una enorme repercusión exterior. La decisión de las autoridades de Budapest de abrir su frontera con Austria en septiembre de 1989 abrió una "brecha" en el telón de acero por el que decenas de miles de habitantes de la República Democrática de Alemania huyeron hacia la República Federal de Alemania,  atravesando
Checoslovaquia, Hungría y Austria. Al éxodo de la población se le unió pronto una oleada de manifestaciones a lo largo de toda Alemania Oriental.
El líder de la RDA, Eric Honnecker, que acababa de felicitar públicamente al embajador chino por la represión en la plaza de Tiananamen, se planteó la solución represiva. Fue en ese momento cuando la actitud de Gorbachov disipó las últimas dudas. A fines de octubre de 1989 hubo tres declaraciones de enorme importancia política:
  • 1.- El 23 de octubre, ante la proclamación solemne en Budapest de Hungría como república soberana independiente, Eduard Shevarnadze manifestó que la URSS no debía interferir de ningún modo en los asuntos de la Europa oriental
  • 2.- Ese mismo día, Gennadii Gerasimov, portavoz de Gorbachov en asuntos de política exterior, enunció de manera bastante frívola que la Doctrina Breznev había sido sustituida por la Doctrina Sinatra.  El portavoz se refería a una célebre canción del cantante norteamericano y venía a proclamar que la URSS permitía que los países del este hicieran las cosas "a su manera" (to do things their way). Esto significaba que el Kremlin ratificaba los cambios en Polonia y Hungría, y animaba a los demás países a seguir adelante.
  • 3.- Por si las cosas no estuviesen suficientemente claras, el día 25Gorbachov, de viaje en Finlandia, condenó inequívocamente la Doctrina Breznev.
A partir de aquí los acontecimientos se precipitaron, Honnecker fue sustituido por un comunista reformista, Egon Krenz, quién tomó la histórica decisión de abrir el Muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989.

El rápido derrumbamiento de la RDA abrió un proceso de negociación entre las cuatro potencias vencedoras de la segunda guerra mundial y la RFA, dirigida por un canciller, Helmut Kohl, que era muy consciente de la oportunidad histórica que se le abría a Alemania. Finalmente el denominado Acuerdo 4+2 (EE.UU, Reino Unido, Francia y la URSS más la RFA y la RDA) posibilitó la reunificación de Alemania el 3 de octubre de 1990. Esta reunificación fue más bien una absorción de la antigua Alemania comunista por la República Federal de Alemania: a cambio de un compromiso de limitación del poder militar alemán, del no estacionamiento de tropas de la OTAN en el territorio de la antigua RDA y de jugosas ayudas económicas, la Alemania reunificada siguió siendo miembro de la OTAN y de la Comunidad Económica Europea.


La caída del Muro de Berlín precipitó los acontecimientos en los demás países del este.  El régimen de Gustav Husak, guardían de la ortodoxia brezneviana desde 1968, tras un último intento represivo
Revolución de Terciopelo
contra una manifestación estudiantil el 17 de noviembre, se derrumbó con enorme facilidad. La denominada "Revolución de Terciopelo" llevó a fines de diciembre a la presidencia de la Asamblea legislativa al héroe de la Primavera de PragaAlexander Dubcek, y a la jefatura del gobierno aVaclav Havel, uno de los disidentes más famosos en la Europa comunista.


Al día siguiente de la caída del Muro de Berlín, un golpe dentro de la dirección del partido comunista, alentado por Gorbachov, derrocó al viejo líder Todor Yivkov y llevó al poder a Petar Mladenov, un comunista reformista que inició el camino hacia la democratización del régimen.


Aquí tuvo lugar la revolución más violenta de 1989.  El 21 de diciembre el Conducator Nicolae Ceaucescu se encontró con que una manifestación para glorificarle se convirtió en una áspera protesta popular. En ese momento estalló una insurrección preparada por diversos cargos del partido comunista,  y apoyada por el ejército y el pueblo. Tras vencer la resistencia de
la Securitate, la temida policía secreta del régimen,Ceaucescu y su mujer Elena fueron apresados en su intento de huida, juzgados sumariamente y ejecutados el 25 de diciembre.
La revolución rumana, que causó cerca de dos mil víctimas, puso fin al ciclo revolucionario de 1989 en la Europa oriental. En la pequeña pobre y pro-china Albania hubo que esperar un año más para que la dictadura instaurada por Enver Hoxha terminara cayendo.

La frustrada revolución en China: la matanza de Tiananmen

La muerte de Mao Zedong abrió una profunda crisis política en la China comunista que finalmente concluyó en 1980 con el ascenso al poder deDeng Chiaoping. Con la nueva dirección China se abrió a Occidente: Deng viajó a Washington, se firmó un acuerdo comercial chino-japonés y se llegó a un arreglo amistoso con el Reino Unido para la vuelta de Hong Kong a la soberanía china. Paralelamente, se emprendió una profunda reforma económica introduciendo elementos puramente capitalistas como la limitación del control estatal, los incentivos a la producción y al consumo y la apertura a las inversiones extranjeras.
El éxito económico fue espectacular y el país crecía a fines de los ochenta a tasas superiores al 10% interanual del PIB. Sin embargo, en el caso chino no se aplicaron reformas de tipo político, las libertades civiles y políticas estaban ausentes y el Partido Comunista siguió manteniendo férreamente el control político del país.
Los ecos de la perestroika llegaron hasta china y en 1989 una oleada de protestas, principalmente protagonizadas por estudiantes, recorrió la geografía china. La "Primavera de Pekín" floreció y el 20 de mayo de 1989 le situación estaba fuera del control de las autoridades comunistas, más de un millón de manifestantes llenaron las calles. El 29 de mayo, los estudiantes demócratas erigieron una estatua en la plaza de Tiananmen a la "Diosa de la Democracia".
 
Plaza de Tiananmen tras la masacre
Mientras se jugaba una partida interna en la cúspide del poder comunista entre partidarios de la negociación y defensores de la represión. Finalmente, estos últimos se impusieron y el 3 de junio de 1989, unidades militares del Ejército Popular Chino aplastaron la revuelta. Pese al secretismo de las autoridades chinas, se calcula en centenares de muertos y miles de detenidos el coste social de la represión.


Las revoluciones de 1989 en la Europa oriental habían supuesto un acontecimiento histórico de múltiple resonancia. Por un lado, constituyeron el derrumbe de los sistemas comunistas construidos tras 1945, por otro, significaron la pérdida de la zona de influencia que la URSS había construido tras su victoria contra el nazismo y que muchos no dudaban en denominar "imperio soviético".

La guerra fría, el enfrentamiento que había marcado las relaciones internacionales desde el fin de la segunda guerra mundial, va a terminar de una forma que nadie se hubiera atrevido a pronosticar unos años antes, por el derrumbe y desintegración de uno de los contendientes. El fin de la guerra fría y la desaparición de la Unión Soviética son dos fenómenos paralelos que cambiarán radicalmente el mundo.
Los historiadores no se ponen de acuerdo en señalar el momento en el que la guerra fría concluyó. Veamos los principales acontecimientos diplomáticos que jalonaron los años 1989, 1990 y 1991:
  • Para muchos, la Cumbre de Malta entre el presidente norteamericano George Bush y Gorbachov marcó el fin de la guerra fría. Ambos líderes se reunieron en el buque Máximo Gorki fondeado en las costas de Malta el 2 y 3 de diciembre de 1989. Pocas semanas después de la caída del Muro de Berlín los dos mandatarios se reunieron para comentar los vertiginosos cambios que estaba viviendo Europa y proclamaron oficialmente el inicio de una "nueva era en las relaciones internacionales" y el fin de las tensiones que habían definido a la guerra fríaBush afirmó su intención de ayudar a que la URSS se integrara en la comunidad internacional y pidió a los hombres de negocios norteamericanos que "ayudaran a Mijaíl Gorbachov". Este proclamó solemnemente que "el mundo terminaba una época de guerra fría (...) e iniciaba un período de paz prolongada".
  • Otros señalan que el fin del conflicto tuvo lugar el 21 de noviembre de 1990, cuando los EE.UU., la URSS y otros treinta estados participantes en la Conferencia para la Seguridad y la Cooperación en Europa firmaron la Carta de París, un documento que tenía como principal finalidad regular las relaciones internacionales tras el fin de la guerra fría. La Cartaincluía un pacto de no agresión entre la OTAN y el Pacto de Varsovia. El presidente Bush manifestó tras firmar el documento: "Hemos cerrado un capítulo de la historia. La guerra fría ha terminado."
  • Sólo dos días antes se había firmado Tratado sobre Fuerzas Convencionales en Europa que suponía una fuerte reducción de tropas y armamento no nuclear en el continente. Tras entablar negociaciones en Viena en marzo de 1989, se llegó al acuerdo de que ambas superpotencias debían reducir sus tropas en Europa a 195.000 hombres cada una. Se partía de la presencia de 600.000 soldados soviéticos y 350.000 norteamericanos.
  • El 16 de enero de 1991 la coalición internacional dirigida por EE.UU. inició su ataque para desalojar a los invasores iraquíes de Kuwait. El apoyo soviético a las sanciones de la ONU que finalmente llevarían al desencadenamiento de la Guerra del Golfofue acordado en la cumbre de Helsinki, celebrada el 9 de septiembre anterior entre Bush y Gorbachov. Este apoyo era un ejemplo palpable del fin del antagonismo y de la supremacía norteamericana.
  • El 1 de julio de 1991, tras las revoluciones de 1989 y en pleno proceso de descomposición del estados soviético, el "Tratado de amistad, cooperación y asistencia mutua" firmado en Varsovia en 1955, el Pacto de Varsovia, desapareció. La OTAN quedaba como la única gran alianza militar en el mundo.
  • Finalmente, el 31 de julio de 1991, Bush y Gorbachov firmaban en Moscú el Tratado START I de reducción de armas estratégicas. Este acuerdo fue rápidamente superado al año siguiente, el 16 de junio de 1992, por la firma de Bush y el nuevo líder ruso Yeltsin del Tratado START II. Los dos antiguos contendientes acordaron importantes reducciones en sus arsenales nucleares.
En un proceso enormemente rápido la URSS y los EE.UU. pusieron fin al largo enfrentamiento que habían iniciado tras el fin de la segunda guerra mundial El orden establecido en Yalta se derrumbó ante la mirada atónita del mundo en unos pocos meses.


La guerra fría terminó por el derrumbe de uno de sus contendientes. El proceso de reformas iniciado por Gorbachov en 1985 precipitó una dinámica que terminó llevándose por delante la propia existencia del estado fundado por Lenin.

En medio de una profunda crisis económica, con una población gracias a la glasnost cada vez más consciente de la crueldad y la corrupción que había caracterizado la dictadura soviética, el nacionalismo vino a actuar como factor incontenible de disgregación del estado soviético, heredero del Imperio zarista.

El movimiento centrífugo se inició en las repúblicas bálticas, que durante el otoño de 1989 dejaron claro su intención de romper los lazos con un estado al que se habían unido como víctimas del Pacto que firmaronMolotov y Von Ribbentrop en 1939. Paralelamente el nacionalismo aparecía en las repúblicas caucásicas, azuzado por el enfrentamiento entre armenios y azeríes en Nagorno-Karabaj en 1988.

Cuando en febrero de 1990, Gorbachov  dio un paso adelante en superestroika renunciando al monopolio político del PCUS y convocando elecciones parcialmente pluralistas, se encontró con que en Lituania, Letonia, Estonia y Moldavia ganaban las fuerzas políticas independentistas. Lituania declaró inmediatamente su independencia, sentando un precedente para las demás repúblicas que constituían la URSS.
La desintegración de la URSS no vino, sin embargo, motivada por las reivindicaciones de los pequeños pueblos bálticos. El movimiento que definitivamente derrumbó la URSS vino... de Rusia, la nación que había construido el imperio zarista, antecesor del estado soviético. En mayo de 1990, Borís Yeltsin, quien había sido expulsado del PCUS en 1987, fue elegido presidente del Parlamento ruso. Desde esa posición de poder, Yeltsin impulsó medidas que precipitaron el fin de la Unión Soviética.

En julio de 1990, el XXVIII Congreso del PCUS constató la acelerada decadencia del partido que había aglutinado al estado soviética durante décadas. El propio ministro de asuntos exteriores  Eduard Shevarnadze dimitió en diciembre de 1990 en protesta por lo que el veía como un inminente golpe de estado que devolvería al país a la época de Breznev.

Acorralado entre las fuerzas comunistas conservadoras que buscaban una vuelta atrás en el proceso de reformas y las fuerzas reformistas y nacionalistas, Gorbachov trató de negociar un nuevo Tratado de la Unión que reconstruyera sobre nuevas bases de mayor libertad nacional la antigua URSS. Sin embargo, los comunistas ortodoxos trataron de imponer una solución de fuerza, el 19 de agosto de 1991, Gorbachov era secuestrado en su residencia de veraneo en el Mar Negro y un grupo de comunistas de la línea dura se ponían al frente de un golpe militar. La falta de unidad en el ejército y las acciones de protesta popular en Moscú hicieron fracasar el golpe. Fue el momento de Borís Yeltsin, quién se puso al frente de la protesta contra el golpe en la capital del país.

El golpe militar frustrado fue como la señal de alarma que precipitó la huida precipitada de todas las repúblicas de una Unión Soviética que a nadie ya interesaba. Mientras el PCUS, el instrumento político que había aglutinado a la URSS, era prohibido.


El 1 de diciembre de 1991, el 90.3 % de los ucranianos votaron por la independencia. El 8 de ese mes, en una solución improvisada sobre la marcha, los líderes de Rusia, Ucrania y Bielorrusia, Borís Yeltsin, Leonid Kravchuk y Stanislav Shushkevich, se encontraron cerca de Brest-Litovsk y acordaron la denominada Declaración de Belovezhskaya Pusha: las tres repúblicas eslavas abandonaban la URSS y formaban una así llamada Confederación de Estados Independientes. El 21 de diciembre, en un encuentro celebrado Almá Atá, ocho de los doce repúblicas restantes de la URSS (Estonia, Letonia, Lituania y Moldavia habían optado por la independencia pura y simple) siguieron el ejemplo de Rusia, Ucrania y Bielorrusia.

Impotente y abandonado por casi todos, Gorbachov dimitió como Presidente de la URSS el día 25 de diciembre de 1991. La bandera roja soviética era arriada en el Kremlin de Moscú. La bandera rusa la sustituía. Rusia tomaba el relevo de la URSS en la escena internacional: las embajadas, el puesto permanente en el Consejo de Seguridad, el control del armamento nuclear soviético... Sin embargo, el mundo bipolar de la guerra fría había tocado a su fin. Anunciado por el presidente Bush a principios de 1991, nacía un "nuevo orden mundial".

Repercusiones en el mundo

El derrumbe de la URSS dejó a EE.UU. como la única superpotenciamundial. La victoria en la guerra fría borró los recuerdos de la derrota enVietnam. En adelante, Washington podrá ejercer el papel de "gendarme mundial" sin miedo a la concurrencia de otra superpotencia.

El Oriente Medio


Cuando Saddam Hussein invadió el 2 de agosto de 1990 el pequeño y rico estado de Kuwait para tratar de paliar las enormes pérdidas ocasionadas por la guerra que había enfrentado a Irak con Irán no tuvo en cuenta la nueva situación creada con el fin de la guerra fría.

La ONU, siguiendo las propuestas de EE.UU. condenó la agresión, decidió sanciones económicas y, finalmente, autorizó la intervención militar. La URSS, tradicional aliada de Irak, no tenía fuerza suficiente para vetar en el Consejo de Seguridad las directrices de la política norteamericana. Así, el presidente Bush pudo articular una gran coalición internacional. Además de sus aliados tradicionales en la OTAN, la URSS y los nuevos regímenes de Europa oriental, Egipto y una mayoría de los países árabes, Japón y los nuevos países industrializados de Asia buscaron la alianza y la amistad con la superpotencia.

El desenlace la guerra era previsible. Saddam Hussein apenas pudo lanzar algún misil Scud sobre Israel, en su mayoría interceptados por los misiles antimisiles norteamericanos Patriot. Tras un intensísimo bombardeo iniciado el 15 de enero de 1991 cuando concluía el ultimátum lanzado por la ONU, las tropas de la coalición liberaron con gran facilidad el territorio kuwaití. Para la sorpresa de muchos, las tropas norteamericanas no continuaron su camino hacia Bagdad y permitieron que Saddam continuara en el poder. El 28 de febrero se acordó un alto el fuego en un conflicto inacabado que no iba a concluir aquí.

El proceso de paz árabe-israelí

Tras el estallido de la Intifada (revuelta palestina contra la ocupación israelí) en 1987 en Gaza y Cisjordania, la OLP y su líder Yasser Arafatconsiguieron consolidarse en la dirección de la resistencia palestina. En ese contexto, se reunió el Consejo Nacional Palestino en Argel en 1988 y acordó la proclamación de la independencia del Estado Palestino, aceptando el acuerdo de la ONU de noviembre de 1947 que decidió la partición de Palestina en dos estados, lo que implicaba el reconocimiento del Estado de Israel. Gorbachov había recibido a Arafaten abril de 1988 y le había solicitado que tomara en consideración "los intereses de la seguridad de Israel".
El fin de la guerra fría facilitó que EE.UU. y la URSS convocaran unaConferencia sobre la Paz en Oriente Próximo en Madrid en octubre de 1991. En la capital de España se abrió un difícil proceso de paz basado en el principio de "paz por territorios". Tras arduas negociaciones secretas en Oslo, en septiembre de 1993 se firmó en Washington la "Declaración de principios sobre los arreglos provisionales de autonomía" que daba el pistoletazo de salida a un proceso de paz que desgraciadamente terminará fracasando.

Europa


En nuestro continente el fin de la guerra fría provocó básicamente dos reacciones contrapuestas:
·          En el occidente se acentuaron los procesos de integración. Tras la firma del Acta Única en 1986, los doce países asociados en la Comunidad Económica Europea firmaron el Tratado de Maastricht de 1992 que daba nacimiento a la Unión Europea. Tres años después la Unión se ampliaba a Suecia, Finlandia y Austria.

·           Mientras en la Europa central y oriental, el derrumbamiento de los sistemas comunistas y de la URSS abrió un período de disgregación política. En algún caso fue un proceso pacífico como el "divorcio amistoso" entre la República Checa y Eslovaquia en 1993, en el caso de Yugoslavia abrió un proceso desgarrador que trajo de nuevo la guerra a Europa tras un período de paz iniciado en 1945. La caída del régimen comunista organizado por Tito despertó los enfrentamientos nacionalistas entre los pueblos de la Federación Yugoslava. La política ultranacionalista del líder comunista 



   serbio Slobodan Milosevic produjo la reacción de las otras repúblicas yugoslavas. Así en 1991, Eslovenia y Croacia declararon su independencia lo que provocó una cruenta guerra entre serbios y croatas. La situación se hizo aún más dramática cuando un año más tarde la guerra se trasladó a la vecina Bosnia-Hercegovina. El conflicto étnico entre serbios ortodoxos, croatas católicos y bosnios musulmanes trajo de nuevo a Europa los fantasmas del nacionalismo radical y la "limpieza étnica".

Otras zonas del mundo

La situación mundial en los inicios de la década de 1990 era claramente contradictoria. Por un lado, conflictos como el árabe-israelí, el del Líbano o el de Camboya entraban aparentemente en vías de solución y se producían avances espectaculares en el respeto de los derechos humanos como el fin del régimen del apartheid en Sudáfrica en 1990-1991 y la convocatoria de las primeras elecciones democráticas y multirraciales en 1994. Por
Conflicto Hutus y Tutsis
otro lado, conflictos localizados como la brutal guerra entre las comunidades Hutus y Tutsis en Ruanda y Burundi (1990-1994) hacen patente las dificultades de la comunidad internacional y la ONU para instaurar un "nuevo orden mundial" que permitiera avanzar hacia un futuro basado en el respeto de los derechos humanos, la solidaridad internacional y los valores democráticos.

Fuente: www.historiasiglo20.org